martes, 10 de septiembre de 2013

LIBROS RECOMENDADOS



Hace ya unos cuantos años, Gonzalo (compañero y, sin embargo, amigo) y yo pensamos que un alumno de lengua castellana que finalizara sus estudios de bachillerato, debería haber leído a lo largo de sus años en el colegio o en el instituto (o cuando el tiempo y sus obligaciones se lo fueran permitiendo) una serie de libros que nosotros considerábamos esenciales para el bagaje cultural de una persona con una formación media.

LA EDAD MEDIA


Para empezar, el primero de todos ellos

El Cantar de Mio Cid




                                              



cantar de gesta escrito ¿de forma anónima? en ¿1120-1140; en 1207? (no voy a entrar desde estas páginas a tratar aspectos discutibles de problemas literarios, sino simplemente a realizar una serie de propuestas) Para alumnos de los primeros años de secundaria, recomiendo una edición en castellano moderno, Por ejemplo la de Odres nuevos de la editorial Castalia, o cualquier otra siempre y cuando sea una edición completa y en verso, para poder apreciar los más detalles posibles de la creación original.

http://www.educa.jcyl.es/educacyl/cm/gallery/Recursos%20Infinity/aplicaciones/cid/applications/cid/espanol/extra_data/elcantar/el_cantar_castellano_moderno.pdf

NOTA: Si seleccionamos el enlace y lo pinchamos con el botón derecho del ratón nos aparece, en el desplegable, la posibilidad de ir a él: entonces nos sale el texto.

Un segundo libro nos llevará al mester de clerecía, escuela culta surgida a a partir del siglo xiii de la mano de los clérigos, en aquel entonces, hombres que sabían leer y escribir.
El primer autor de nombre conocido fue Gonzalo de Berceo de cuya pluma surgieron diversas vidas de santos, otro libro sobre los signos que aparecerán antes del juicio final y los 

Milagros de Nuestra Señora
en el cual se narran diverso milagros con que la Virgen premia a devotos suyos. La misma edición de Odres nuevos podría servirnos para acercarnos a este autor que, si bien pudiera parecer pesado o aburrido por ser  su temática religiosa, resulta lleno de ingenuidad y sencillez. Aparte de la temática, la obra también destaca por emplear una estrofa culta, la cuaderna vía, cuatro versos monorrimos, de catorce sílabas con rima consonante

Mester traigo fermoso, non es de juglaría;
mester es sin pecado, ca es de clerezía,
fablar curso rimado por la cuaderna vía,
a sílabas cuntadas, ca es grant maestría

www.bibliotecagonzalodeberceo.com/tesis/milagros.pdf


Al mester de clerecía también pertenece el Libro de buen amor de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, pero nos encontramos ya en el siglo XIV. La diferencia fundamental aparece en los temas: ya no hay tantos elementos religiosos, sino que ahora se incorporan otros más mundanos. Las supuestas aventuras amorosas del Arcipreste resultan entretenidas y curiosas si tenemos en cuenta que están protagonizadas por un religioso.Lo cual desemboca en una de las cuestiones más debatidas sobre el libro y el autor ¿Cuál es la intención de la obra?


La lectura del Romancero tampoco se nos debe escapar. Casi con toda seguridad, muchos de nosotros conocemos enteros o fragmentados, en una versión o en otra, romances que hemos escuchado a algún familiar mayor, o que hemos leído en el colegio. Con ellos nos aproximaríamos al pasado épico, a las historias de frontera a distintos acontecimientos históricos (utilizados como medio de propaganda o, sencillamente, para dar a conocer el hecho) o a la imaginación de todos los autores anónimos que los fueron recreando.

http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/romancero-viejo--0/html/fedb667c-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.html

Buen Conde Fernán González

-Buen conde Fernán González,  el rey envía por vos,

que vayades a las cortes  que se hacen en León,
que si vos allá vais, conde,  daros han buen galardón:
daros han a Palenzuela  y a Palencia la mayor,
daros han las nueve villas,  con ellas a Carrión;
daros han a Torquemada,  la torre de Mormojón;
buen conde, si allá no ides,  daros hían por traidor.
Allí respondiera el conde  y dijera esta razón:
-Mensajero eres, amigo;  no mereces culpa, no;
que yo no he miedo al rey,  ni a cuantos con él son;
Villas y castillos tengo,  todos a mi mandar son:
de ellos me dejó mi padre,  de ellos me ganara yo;
las que me dejó el mi padre  poblélas de ricos hombres,
las que me ganara yo  poblélas de labradores;
quien no tenía más que un buey,  dábale otro, que eran dos;
al que casaba su hija  doile yo muy rico don;
cada día que amanece  por mí hacen oración,
no la hacían por el rey,  que no lo merece, no,
él les puso muchos pechos  y quitáraselos yo.

Uno de los primeros libros de prosa narrativa es El Conde Lucanor  del infante don Juan Manuel. Se trata también de uno de los primeros libros de literatura didáctica, pues el autor pretende darnos una serie de exemplos que se ajustan a diversas circunstancias de la vida, pero, eso sí, también a la vida de un noble castellano de la época.. Uno de los aciertos más destacados es el de la estructura de los cuentecillos. En todos ellos, el conde le plantea un problema a su consejero Patronio; este, en lugar de darle una solución, le cuenta una historia, cuyo final se ajusta a dicho problema. El conde, entonces, pone en práctica ese final y le va bien. El propio don Juan Manuel interviene en la narración y escribe unos versos, que constituyen la moraleja.




http://www.taller-palabras.com/Datos/Cuentos_Bibliotec/ebooks/El%20Conde%20Lucanor.pdf

Después de estas, llegamos al que yo considero uno de los títulos, si no el que más, de la literatura medieval las Colas a la muerte de su padre de Jorge Manrique. Si no fuer a por este título, el autor sería uno más de los muchos poetas que elaboraban una poesía cortesana, pero el fallecimiento de Rodrigo Manrique, su padre, propicia la creación de esta elegía. Y así, aparecen toda una serie de elementos que se repetirán en la poesía posterior, es decir, los universales del sentimiento: la vida, la muerte, el paso del tiempo...todo ello desde el punto de vista de una ideología cristiano caballeresca.

Una buena edición nos permitirá disfrutar de su lectura, sin problemas de comprensión pues el vocabulario apenas presenta palabras de comprensión.


El que quiera profundizar más  en los clásicos castellanos podría acudir a lecturas de autores como, el rey Alfonso X, el Sabio(quizá más interesante por desarrollar el castellano como lengua de comunicación y literaria que como autor de ficción; sus Cantigas de Santa María están escritas en gallego), el Marqués de Santillana, Juan de Mena, Diego de San Pedro y a antologías de poesía popular y culta publicadas por distintas editoriales. 



Finalmente, para acabar esta época, llegaríamos a La Celestina o Tragicomedia de Calisto y Melibea, obra del bachiller Fernando de Rojas. El libro fue publicado, en una primera edición, en 1499 por lo que cronológicamente lo situamos en este periodo. Pero su contenido nos remite ya a un mundo nuevo en el una gran parte de  los valores medievales habían desaparecido o estaban en trance de hacerlo. El título original nos remite a la historia de amor de los jóvenes protagonistas pero el papel de la vieja alcahueta cobra tal fuerza en el desarrollo de los acontecimientos que acaba ocupando toda la obra (aunque el lector verá que lo de "toda la obra" será, de alguna manera,  relativo)






















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